Uno de los objetivos centrales del proyecto es conectar con las nuevas generaciones, en un entorno donde la tecnología y las redes sociales ocupan un lugar importante en la vida cotidiana.
Marisol considera que el arte puede convertirse en una herramienta para despertar ese interés. La música, la pintura y el teatro, entre otras expresiones, pueden ayudar a que niñas, niños y adolescentes se acerquen a la historia sin percibirla como una materia rígida o aburrida.
La apuesta consiste en presentar el patrimonio cultural mediante contenidos accesibles, recorridos, entrevistas y propuestas didácticas que permitan descubrir nuevas perspectivas.
La historia, desde esta visión, no tiene por qué quedarse en los libros: también puede experimentarse, escucharse y comprenderse a través de las personas y los espacios que forman parte de ella.






Deja una respuesta